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  DOCTORAT IISIC UOC ··· Curs Gestió del Caos; introducció a la conflictologia / M3-2

M3-2 entrevista

Redefiniendo la desobediencia civil;
charla con Pablo Iglesias Turrión.

David Gómez i Fontanills | diciembre 2003

Pablo Iglesias Turrión

Pablo Iglesias Turrión (Madrid 1978) se licenció en Derecho en 2001 en la Universidad Complutense de Madrid. En la actualidad es becario de investigación en la facultad de Ciencias políticas y Sociología de la misma Universidad, donde prepara su tesis doctoral sobre los movimientos globales al tiempo que finaliza la licenciatura en Ciencia Política. Comenzó su militancia política a los 14 años en la Juventud Comunista, organización a
la que perteneció durante siete años. Militante del MRG-Madrid desde su constitución en el verano de 2000 hasta su disolución en 2003, estuvo presente en las movilizaciones de Bolonia (Julio de 2000), Praga (Septiembre de 2000), Niza (Diciembre de 2000), Barcelona (Junio 2001), Génova (Julio 2001), Monterrey (Marzo 2002) y Madrid (Febrero y Marzo de 2003), entre otras. Además de participar en la experiencia del grupo "l@s invisibles" fue observador internacional acreditado por la R.A.Z. en los Campamentos civiles por la paz de las bases de apoyo del E.Z.L.N. "Guadalupe Tepeyac" y "La Realidad" en Chiapas, en distintos momentos del 2002. En la actualidad milita en el grupo Arde Madrid.

Sus estudios sobre los movimientos globales se han centrado en la experiencia italiana del grupo Tute Bianche y de los y las Disobbedienti/e. Entre sus artículos publicados se encuentran "La lección de Praga" (Revista electrónica Rebelión, 10 de octubre de 2000), "Desobediencia civil y movimiento antiglobalización" (Revista telemática de Filosofía del derecho nº5, 2002) o "Sabotear Matrix. Notas sobre el papel de los desobedientes en el Foro Social Europeo de Florencia". Revista El viejo topo número 173, 2002, entre otros.

Pablo Iglesias Turrión no llegó a declararse insumiso al servicio militar porque el final de las prórrogas de estudios coincidió con la abolición del mismo en el estado español, pero pertenece a esa cultura de la autogestión y la desobediencia civil que se articula alrededor de los centros sociales autogestionados madrileños y de medios en red como sindominio.net y nodo50.org.

De Italia a Madrid a través de Google...

Buscando información en Internet sobre los Tute Bianche, el movimiento de desobediencia civil italiano, encuentro una entrevista a Luca Casarini realizada por Pablo Iglesias Turrión. Escribo su nombre en el buscador y encuentro otros artículos sobre desobediencia civil. A través de las direcciones de correo electrónico que constan en ellos consigo contactar con Pablo y quedamos para una entrevista telefónica para hablar sobre estos temas.

Los dos tenemos el teléfono en la oreja y el ordenador delante, por lo que a lo largo de la charla me indica varias direcciones dónde puedo ver webs, artículos o fotos de movilizaciones.

Esta charla no fue gravada y por lo tanto lo que se presenta a continuación es una reconstrucción de algunas partes de la misma a partir de los apuntes que tomé.

Charla con Pablo Iglesias Turrión

David :: En uno de tus trabajos abordas la necesidad, expresada por varios autores, de un contexto "democrático" para que la desobediencia civil pueda expresarse y lo cuestionas, de una parte poniendo de relieve que justamente la desobediencia civil crece en respuesta al retroceso democrático que actualmente se está produciendo y de otra a partir del ejemplo de la desobediencia civil practicada en Servia bajo el régimen de Milosevic...

Pablo :: Sobretodo lo que hago es una crítica al planteamiento de dichos autores (me refiero principalmente a Falcón y Tella y Malem Seña pero también en parte Ugartemendia) que desde el análisis académico vinculan la necesidad de un contexto democrático para la desobediencia civil a la idea que esta juega un papel casi orgánico dentro del sistema.

Estoy de acuerdo que efectivamente la desobediencia civil es un mecanismo de intervención que sólo es efectivo en el contexto de ordenamientos y sistemas mínimamente "flexibles" y "abiertos". No puede actuar en contextos dónde el sistema toma medidas extremas y controla totalmente los medios de comunicación ya que se vuelve suicida e inútil (por la falta de repercusión). Un claro ejemplo de ello sería el Chile de Pinochet. Un ejemplo actual podría ser el Irak controlado por las fuerzas de ocupación. Un contexto en el que se comprenden las dinámicas de lucha armada resistente y
costaría entender la viabilidad de formas de resistencia como la desobediencia (desde el momento en que se dispara y criminaliza de forma brutal a los manifestantes...).

Pero es posible llevar a cabo prácticas desobedientes si hay "huecos" en el sistema (aún no siendo democrático) que se puedan aprovechar. Por ejemplo el uso que las Comisiones Obreras hicieron de la estructura del Sindicato Vertical para practicar un sindicalismo de clase en el tardo-franquismo.

En el caso de Servia tenemos un sistema con una represión muy dura y un control férreo de los principales medios de comunicación pero que formalmente sigue siendo una democracia y en la que algunos medios de comunicación (con o sin apoyo exterior) resisten y dan voz a la oposición. En este contexto es posible que surjan experiencias como las Mujeres de Negro y Otpor [nota] que son claves en el proceso. Finalmente la caída del régimen es consecuencia de una derrota en las urnas apoyada por la presión extranjera, sectores del ejército y la policía y una revuelta popular medida muy heterogénea.

No conozco muy bien el caso de Georgia pero creo que la teatralización de la toma del parlamento también podría considerarse una práctica desobediente.

En todo caso la desobediencia civil está siempre fuera de la legalidad y no se puede considerar como parte del sistema.

David :: Otro tema que planteas en tus escritos es la diferenciación entre Violencia Política y Desobediencia Civil. Planteas que en esta segunda no puede hablarse de violencia, aunque haya choque físico, principalmente porque no existe organización militar y porque no es la vida humana el valor que se pone en cuestión para resolver el enfrentamiento...

Pablo :: Creo que es necesario hacer esta distinción en términos teóricos y el factor diferenciador más importante es si se dispone de la "vida humana" (tanto propia como ajena) o no. Precisamente lo que intenta el estado (y lo hemos visto en Génova 2001) es llevar la disidencia a terrenos en los que se siente más cómodo. Con su acción represiva desproporcionada y la manipulación informativa a través de los medios de comunicación intenta potenciar a diversos grupos (poco relevantes) del movimiento para que "se pasen" a la violencia.

Y es en este punto dónde se mantiene la "batalla teórica" en la que es importante quién tiene la capacidad de definir y clasificar las prácticas. Las terminologías no son inocentes. El mejor ejemplo es el uso (liderado por Bush y secundado por Aznar entre otros) de la denominación "terrorismo" bajo el paraguas de la cuál quieren meter cualquier tipo de oposición. No podemos caer en ese tipo de terminología por purismo noviolento malentendido.

Soy partidario de no incluir en el campo de la Violencia Política (y sí en el de la desobediencia civil) prácticas que implican la (posibilidad de) choque físico (como la defensa en una carga policial o la rotura de la vitrina de un Banco). Aunque el movimiento se plantee no usar la violencia en una manifestación no tiene que caer en la autocriminalización cuando las circunstancias llevan a estas situaciones.

David :: Planteas la creación de un escenario simbólico como objetivo propio de la desobediencia civil...

Pablo :: Sí, se trata de "hacer visible el conflicto" sobretodo en términos simbólicos. Cuando en una manifestación se usan cascos y protecciones físicas pero no bastones ni ningún elemento "de ataque" se está enfatizando que la violencia viene del otro lado. Si es necesario protegernos es porque es la policía quién nos ataca.

David :: Esto es lo han hecho los Tute Bianche (Monos Blancos) italianos planteando prácticas innovadoras en el campo de la desobediencia, tu has estado en contacto y estudiado todo este movimiento; puedes explicar un poco como se ha desarrollado?

Pablo :: Es un movimiento que entronca con la Autonomía de los 70...

David :: Pero son gente de treinta y tantos años...

Pablo :: Sí algunos de ellos y la mayoría de veinte y tantos. También queda alguna persona de la generación de los 70 pero sobretodo entroncan con ellos porqué hay una serie de líneas de continuidad de la Autonomía. Hay una línea sindicalista a través de los comités de base y hay otra línea de Centros Sociales. Los Monos Blancos entroncan con esta segunda a través del proceso de Centros Sociales [nota] del Norte de Italia que confluyen en la llamada "Carta de Milano". Se trata de gente que en la década de los ochenta y primeros noventa tienen un discurso setentista que toma como referencia a la autonomía obrera (Toni Negri, Sergio Bologna, Paolo Virno...). En cuanto a la práctica activista sus referentes en ese momento son las luchas del pueblo de Euskadi, Nicaragua, Palestina y, por lo tanto, la lucha callejera próxima a la violencia política.

Durante los noventa entran en un proceso de reflexión dónde se cuestionan sus propias prácticas y posicionamientos. Pero es la irrupción del EZLN en el 1994 el elemento clave que los hace cambiar y los convierte en uno de los movimientos más creativos de los últimos años. Los zapatistas habían hecho su propia reflexión que les había llevado desde las posiciones maoístas i guevaristas iniciales al discurso innovador que hoy en día conocemos. Quizás son los Italianos los que han sabido interpretar y trasladar mejor el mensaje zapatista a Europa. Se llega a la idea de que "no aspiramos a asaltar el poder" y aparecen ideas como la de actuar como "portavoces", la "gestión del conflicto", la "mediación militante".

A finales de los noventa empiezan a usar los monos blancos y a plantear prácticas de desobediencia que incluyen la posibilidad de choque con la policía pero que no buscan el sacrificio personal. Aquí es dónde aparecen los escudos y las protecciones...

David :: Pero con la represión de Génova estas prácticas entran en crisis...

Pablo :: Hay principalmente dos razones para esta crisis: la represión y la dimensión del propio movimiento.

La militarización de la ciudad y la represión brutal (que incluye el asesinato) del estado italiano en la cumbre de Génova hace imposible la táctica de los Monos Blancos consistente en crear un escenario dónde sea posible el "scontro" (enfrentamiento, choque) con la policía, pero a partir de una reglas mínimas pactadas previamente.

La otra razón, quizás menos pública, es que el movimiento ha crecido y ha adquirido una dimensión en la que ya pierde sus sentido y se hace difícil de gestionar. Y "abandonan" los monos blancos...

David :: El movimiento se convierte en I Disobbedienti y pasan de prácticas de "desobediencia civil" a la "desobediencia social"; cómo es este proceso...?

Pablo :: Además de la crisis de la que hablábamos se está dando una confluencia con otros sectores. Principalmente con la Autonomía Napolitana y con un sector importante de las juventudes de Rifondazione Comunista. Estos no aceptan que los "monos blancos" se mantengan ya que implicaría un liderazgo del Norte y no una confluencia en plano de igualdad. Los monos se abandonan y la unión de los movimientos del Norte y del Sur se lleva a cabo. Esto implica un cambio para la autonomía del sur que hasta ese momento se mostraba opuesta a la estrategia de los centros sociales del
norte y alineada con los sectores toscanos y turineses. Nace el Laboratorio de la Desobediencia y luego el Movimiento de los Desobedientes. La confluencia de sectores también se visualiza con la participación de nuevos portavoces.

Actualmente los Desobedientes son un Movimiento Político con una dimensión importante que se mide con los representantes públicos en plano de igualdad. Tienen estructuras de trabajo comunes pero mantienen un cierto grado de informalidad. También tienen contradicciones internas. Por ejemplo los Centros Sociales y las Juventudes comunistas no han tenido las mismas posiciones frente a las elecciones europeas en las que todo el Centro-izquierda italiano se presentaba unido.

Pero tienen en común este paso a la "desobediencia social" que en realidad significa una "generalización" de la desobediencia, más allá de los "militantes" hacia amplios sectores sociales.

David :: Esa desobediencia también implica una acción ilegal...?

Pablo :: No hay desobediencia sin derecho. Construir una situación de desobediencia es situarse fuera del marco legal, cuestionar una autoridad.

En las cumbres implica, por ejemplo, atravesar la línea roja hasta la que se ha permitido la manifestación para llegar a los políticos que se han reunido. En un sentido metafórico cualquier acción desobediente implica "atravesar esa línea roja" de lo que está permitido y lo que no.

David :: ¿Se han usado ese tipo de prácticas en el estado español?

Pablo :: Con el MRG (Movimiento de Resistencia Global) de Madrid planteamos la campaña "banderas contra la guerra", puedes ver las fotos en la web otromadridesposible.net Era cuando el bombardeo de Afganistán y el poner banderas en los balcones implicó en algunos casos problemas con las comunidades de propietarios. No es una práctica ilegal pero implica problemas normativos. Luego la práctica se extendió cuando la invasión de Irak y con el "aire" que implicaba disponer del apoyo (por intereses propios) de los medios del Grupo PRISA a la oposición a la guerra ya no se cuestionó.

David :: El MRG se disolvió, ¿no?

Pablo :: Sí, bueno, en Madrid no formalmente como se hizo en Cataluña dónde era más una coordinadora de colectivos. En Madrid era sobretodo un colectivo y pensamos que no tenía sentido llamarse "movimiento". En 2001 como resultado de la confluencia con activistas de otros sectores de los movimientos sociales se forma "ardemadrid" que se autodefine como "asamblea de activistas". También está la experiencia de Invisibles que definimos, no como un colectivo, sino como un instrumento dinámico de desobediencia. Somos "los invisibles" cuando vamos a desobedecer. Si ves Monos Blancos es que vamos a hacer algo. Los usamos por ejemplo en Barcelona, en la manifestación de junio de 2001 contra el Banco Mundial en el que llevamos todo el tema de la Bolsa. Finalmente no hubo enfrentamiento.

David :: ¿Y seguís en esa línea de usar monos blancos y protecciones? ¿No la consideráis superada aún?

Pablo :: Nos sigue interesando. Este tipo de desobediencia es imposible en contextos como las Grandes Cumbres en las que los niveles de militarización son tan altos. Pero es útil aún en otros contextos.

En marzo de 2003 usamos los escudos en Madrid en las movilizaciones contra los bombardeos a Irak. El día 21 (comienzo de los bombardeos) una manifestación avanzó hacia el Parlamento. Finalmente se llegó, la policía se retiró. Pero el día siguiente hubo varias cargas policiales alrededor de la calle Génova (sede PP) y en La Castellana después de la concentración en la embajada norteamericana. Ese día 22 fue la primera vez que los escudos en Madrid sirvieron para detener pelotas de goma. El día 23 se volvieron a usar para tratar de repeler (sin demasiada fortuna, todo sea dicho) las agresiones policiales. Puedes ver las fotos en internet [nota]. Se teoriza sobre eso; si la policía ataca una manifestación pacifista tenemos derecho a llevar los escudos y los cascos. Es legítimo que queramos protegernos de la agresión. Días después se hacen varias presentaciones públicas enseñando lo que llevábamos (cascos, escudos) y explicando que sólo eran para protegernos.

David :: ¿Y en Italia? Algunos documentos [nota] parecen ser muy categóricos diciendo que es necesario "renunciar al choque físico" después de Génova. ¿Se han seguido usando monos blancos y protecciones?

Pablo :: Sí, también los han seguido usando en función de la situación. Además allí es un elemento de identidad importante también.

Ese análisis post-Génova lo juzgamos como precipitado y las prácticas posteriores nos han dado la razón. Si bien es cierto que Génova cierra un ciclo con respecto a la intervención en las Grandes Cumbres también lo es que hay muchos más escenarios. La influencia de la desobediencia civil con protecciones físicas se ha extendido a Grecia e Inglaterra, por ejemplo.

Aunque hay que tener en cuenta que prácticas como las de los Monos Blancos requieren de un nivel organizativo muy alto. Es necesario construir un "teatro": contactar con los medios, crear una situación con posibilidades de pacto (para crear contradicciones al "enemigo"), preparar la intervención... Se han hecho acciones en la línea de los Monos Blancos fuera de Italia; en Finlandia, en España, en Cancún... Han funcionado bien pero se ha notado la falta de un movimiento local fuerte como el italiano que actúe como colchón y difusor de la intervención.

Está además lo que te decía antes, el Estado busca la "comodidad" de enfrentarse a gente que NO busca el consenso. Intenta criminalizar el movimiento y favorecer el surgimiento de grupos que practiquen la lucha armada (en Italia han "resucitado" unas Brigadas Rojas un tanto extrañas, con fundadas sospechas de estar infliltradas o, por lo menos, de hacer el juego al poder). El movimiento en Italia es muy maduro y ha sabido anticiparse a las estrategias del Estado. Ha logrado situaciones de consenso social muy importantes como cuando logró implicar al CGIL (sindicato mayoritario) en parar los trenes de armamento para la guerra.

David :: La objeción de conciencia y la insumisión en España habrían llegado también a una situación de consenso social parecida, con miles de objetores e insumisos, apoyo de parte de la judicatura, contradicciones en los partidos, ...

Pablo :: Sí, es verdad y en Italia el movimiento de objeción de conciencia español es un referente muy importante. Pero a mi entender ellos han aportado un paso más. Una desobediencia sin la necesidad de que exista esta componente de martirologio ni una dinámica militante fuerte en todo el movimiento. Construir legitimidad, implicar a la sociedad en la desobediencia y llegar a situaciones casi revolucionarias, como el caso que te comentaba de la implicación de un sindicato potente en parar los trenes, creando estado de opinión y orientado a cambiar fundamentos sistémicos; usando también como estrategia la construcción de imagen y la construcción de mitos.

David :: Finalmente querría preguntarte sobre una cuestión relacionada con la implicación personal en el "objeto de estudio". Tu eres parte activa del movimiento, te vistes el mono blanco y sales a la calle con los escudos. Por otro lado desde el ámbito académico te dedicas al estudio de este movimiento. ¿Crees necesario adoptar cierto distanciamiento cuando te sitúas en el rol de investigador? ¿O por el contrario la práctica política y activista puede entenderse como una forma de investigación experimental?

Pablo :: Cualquier paradigma de análisis está sostenido por ideología. La neutralidad de la investigación es una falsedad. Quiénes dicen que no se cumple la neutralidad valorativa tendrían que analizar la ideología y los valores presupuestos o no cuestionados de la pretendida cientificidad y rigurosidad de muchos trabajos académicos.

Por otro lado no me siento del todo cómodo con términos como "investigación activista" que parecen contener una desvalorización de la misma en cuanto a su rigor. Existe una metodología en ciencias sociales que es la "observación participante" que tiene algunas ventajas sobre una "observación externa", como el acceso a determinados elementos e informaciones inaccesibles desde fuera.

David :: En todo caso sería necesario ser honesto y anunciar la implicación del investigador en el proceso estudiado...

Pablo :: Por supuesto. Explicitar los parámetros desde los que se parte es un requisito de cualquier trabajo de estudio.

David :: ¿Y la investigación experimental? En el caso del arte colaborativo creo que puede ser una forma de plantear el estudio, igual también es válida para el estudio de los movimientos sociales...

Pablo :: Eso que estamos construyendo no deja de ser un experimento. Pero no significa que "juguemos" a probar cosas. Es una investigación experimental en el sentido que teorizamos sobre las prácticas que emprendemos y en base a esto las transformamos.

Notas

[nota 1] Mujeres de Negro y Otpor son dos movimientos de base que usan prácticas desobedientes y que son un factor clave para el mantenimiento de la resistencia bajo el régimen de Milosevic y para que luego sea posible su caída. Para hacerse una idea de la represión y las dificultades en las que actuaban puede leerse un artículo de Stasa Zajovic del 1999 y para entender lo que es Otpor y su papel en el proceso puede ser útil un artículo de Christophe Chiclet. Pablo Iglesias Turrión ha estudiado este movimiento como parte de su investigación de doctorado.

[nota 2] Sobre la evolución de la Autonomía y el papel de los Centros Sociales ver el artículo de Angelo Zacaria.

[nota 3] Pablo mantiene un directorio en Internet con fotos de movilizaciones: www.sindominio.net/~pablo/fotos En el subdirectorio "desobedientes Madrid marzo 2003" están las fotos del avance hacia el parlamento y la posterior carga policial y puede apreciarse el uso de cascos y escudos. También en el website de invisible es posible ver fotos de los equipos de protección usados en Barcelona.

[nota 4] En el capítulo 3 de "Desobediencia civil y movimiento antiglobalización" Pablo Iglesias Turrión señala como el movimiento Tute Bianche transformado en Desobedientes renuncia al choque físico para convertir la desobediencia civil en desobediencia social. Es la conclusión de una crisis y un debate posterior a Génova dónde el estado muestra toda su brutalidad para intentar romper las posibilidades de consenso social del movimiento. Es significativo el informe presentado por Tute Bianche a la comisión de investigación de los sucesos de Génova y también las valoraciones de Luca Casarini en una entrevista a Il Manifiesto en agosto de 2001.

 

Bibliografía citada y referencias

IGLESIAS TURRIÓN, Pablo. "Desobediencia civil y movimiento antiglobalización. Una herramienta de intervención política".
http://www.filosofiayderecho.com/rtfd/numero5/desobediencia3_ficha.htm - versión Word

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http://www.lahaine.org/internacional/leccionpraga.htm

IGLESIAS TURRIÓN, Pablo. Ciclos de Movimiento. Conversando con Luca Casarini
http://usuarios.lycos.es/pete_baumann/lucavt.htm - versión Word

IGLESIAS TURRIÓN, Pablo. Sabotear Matrix
versión Word

IGLESIAS TURRIÓN, Pablo. Rebeldes en busca de espejos
versión Word - versión PDF

IGLESIAS TURRIÓN, PABLO: Sociedad de la información, invisibilidad y desobediencia civil. Un estudio sobre la influencia internacional, a través de las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (T.I.C.), de las estrategias de los movimientos antiglobalización italianos. Revista Viento Sur (pendiente de publicación).

IGLESIAS TURRIÓN, PABLO:Los conductores de bulldozer. Notas sobre el papel de los movimientos sociales serbios en la derrota de Milosevic. Trabajo de doctorado dirigido por Carlos Taibo. Departamento de Ciencia Política de la Universidad Autónoma de Madrid.

UGARTEMENDIA, Juan Ignacio. Algunas consideraciones sobre la "protección jurídica" de la desobediencia civil. Working paper n.151, Barcelona. Institut de Ciències Politiques y Socials, 1998 en (página web)

UGARTEMENDIA, Juan Ignacio. "La desobediencia civil en el Estado constitucional democrático". Madrid. Marcial Pons, 1999. p 42.

FALCÓN Y TELLA, MARÍA JOSÉ: La desobediencia civil. Madrid. Marcial Pons, 2000.

MALEM SEÑA, J.F.: Concepto y justificación de la desobediencia civil, Barcelona, Ariel, 1988.

ZAJOVIC, Stasa*. En Serbia. La guerra invisible *miembro de Mujeres de Negro-Mujeres contra la guerra.
Artículo publicado en El Viejo Topo nº128, Abril 1999*
http://www.cip.fuhem.es/kosovo/opinion/stasa.htm

CHICLET; Christophe (marzo 2001) Otpor: la juventud contra Milosevic
http://www.unesco.org/courier/2001_03/sp/droits.htm

ENTREVISTA A LUCA CASARINI, PORTAVOZ DE LOS "TUTE BIANCHE" (Il Manifesto, agosto 3 de 2001; reproduït a Piketes)

CASARINI, Luca (protavoz) Informe de los Monos Blancos ante la comisión de investigación sobre los acontecimientos de Génova - 6 de septiembre del 2001

DELGADO, Roberto Génova y la derrota final de los Monos Blancos -7 de enero del 2002

ZACARIA, Angelo "De la autonomía obrera a los centros sociales", nº4-5 de la revista contrapoder. Versión online.