|
...no paraba de llover y no hacía más que andar. A pesar de la lentitud de sus pasos, su corazón aceleraba por momentos. La felicidad que sentía por haber recuperado finalmente aquel pedazo de metal se estaba desvaneciendo; en su lugar sentía, cada vez más, la angustia de que alguien o algo le estaba siguiendo... |
| 22:27:18 11/02/2002 De: Gemma Canal Cervantes |
|
|