|
...como si de un lobo ambriento se tratara. Se tiró al suelo y empezo a cubrirse rápidamente con el fango, no para esconderse de su perseguidor, sinó, para descubrir quién o qué tenía interés en su joya. |
| 00:03:17 12/02/2002 De: Ricard Ubach Altimiras |
|
|